Knights of the Sky

Marta me ha arrastrado a incontables museos… Aún recuerdo el interminable Louvre sorteando japoneses amontonados delante de la Gioconda… En fin, en Nueva Zelanda fui yo el responsable de llevarla al único museo que visitamos en las islas.

El Omaka Aviation Heritage Centre que exhibía la exposición Knights of The Sky. Una impresionante exposición sobre la historia de la aviación en la Primera Guerra Mundial.

La exposición cuenta con elementos únicos y originales de la guerra como puede ser el area dedicada al Barón Rojo, no el grupo de música, sino el piloto germánico Manfred von Richthofen que abatió a más de 80 aviones aliados. Allí se muestra la representación de su avión estrellado en un diorama a tamaño real, con los soldados aliados desgarrando el aeroplano junto a las piezas auténticas del triplano germano y los enseres personales del as alemán, tal como sucedió el 21 de abril de 1918.

Sir Peter Jackson, que parece ser el hombre más influyente de Nueva Zelanda, es el propietario de la colección de aeronaves y el equipo de efectos especiales de El Señor de los Anillos es el responsable de las representaciones en el museo. Escenas impresionantes tratadas de modo teatral para sumergirte en uno de los periodos oscuros de la humanidad.

Una de las escenas más espectaculares es el avión estrellado en un árbol, un biplano Nieuport de la Royal Air Force.

Pero sin duda la historia real que supera la ficción es la del piloto Keith Logan ‘Grid’ Caldwell, el as de puntuación más alta de Nueva Zelanda con 25 victorias aéreas en su haber. Caldwell logró recuperar el control de su caza SE5a después de que fuera paralizado en una colisión en el aire con un avión amigo, logró estabilizarlo saliendo de su cabina y colocándose en el ala para equilibrarla el tiempo suficiente para sobrepasar las trincheras enemigas, y saltar en territorio aliado justo antes de chocar. Dando unas volteretas en el suelo, se levantó, se sacudió el polvo y se dirigió a la zanja más cercana pidiendo usar el teléfono. Luego se emborrachó y al día siguiente sus comandantes le pidieron explicaciones por no enviar el informe del día anterior, el se disculpó diciendo que había sido un día complicado.

El museo se encuentra en Blenheim, en el norte de la isla sur de Nueva Zelanda. Cerca también está una exposición de coches antiguos, si bien en Nueva Zelanda es fácil ver estos vehículos circulando por la isla hacía diferentes exposiciones y eventos. No quise abusar de la buena fe de Marta y llevarla a dos museos tan intelectuales el mismo día!

1 Comentario
  • Marta
    Publicado a las 02:58h, 29 abril Responder

    Ejem… Louvre, a la media hora te estabas quejando…Vimos lo más destacable solo!!
    Y al de los coches no fue por abusar, sino porque era muy caro al igual que este!!!
    Siempre recordaré que aquí nos enteramos de la muerte de Bowie…

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